Skip to main content

Tres áreas de la vida familiar: el cuidado de uno mismo, el cuidado de los demás y el cuidado del entorno

Los ejercicios de Vida Práctica constituyen la base de todas las demás actividades del aula Montessori y responden al deseo del niño: «¡Ayúdame a hacerlo por mí mismo!». A través de actividades de la vida cotidiana, como verter líquidos y fregar, coser y cuidar el jardín, o practicar la amabilidad y los buenos modales, el niño adquiere confianza y aprende a desenvolverse en su entorno. Una vez que perfeccionan sus habilidades individuales, los niños las aplican en tareas con un propósito, como servir jugo o pulir objetos. En particular, estas actividades contribuyen al control y la coordinación de los movimientos, al desarrollo de la concentración y a la autoestima que surge al realizar una contribución significativa al grupo.

Material y derechos de autor proporcionados por Montessori Services